Proyectos Humanísticos

Qué hacer cuando tu mente se llena de pensamientos negativos

Los pensamientos negativos que son distorsionados y no son realistas le dan origen a la ansiedad, y ocurren con más frecuencia de lo que las personas se imaginan, que causan una parálisis en quienes la sufren y provocan vergüenza y les cuesta comprender porque las tienen o porque los surge, y poniendo en práctica malos hábitos que los hace más intensos, y difíciles de manejar.

Pensamientos negativos que paralizan

Hay muchos pensamientos distorsionados que no son reales, algunos de los que más predominan entre las personas que tienen ansiedad, son los siguientes:

  • Enloqueces y perder el control
  • Tener una enfermedad mortal o rara
  • Hacer daño a alguien
  • Culpabilidad o vergüenza por algo que se ha hecho o se ha dejado de hacer
  • Anticipar situaciones futuras que resultan problemáticas o que pueden ir mal
  • No reconocerse y dudar de uno/a mismo/a
  • Miedo a que ocurra alguna desgracia, o sufrir un accidente, etc.

Aunque insistimos a nosotros mismos a esforzarnos a que desaparezcan, menos lo lograremos. Nuestro cerebro humano es muy complejo y no podemos coger un recuerdo, pensamiento y simplemente borrarlo sin más. Mientras le ofrecemos resistencia, más persistirá, mucho más intenso y más frecuente se hará.

Al aparecer, lo primero que debemos entender es que no nos van a hacer ningún daño y hay que dejarlos estar, simplemente comprender que, aunque son desagradables, no pueden herirte y que los que estás pensando es de carácter irracional, que no tienen que ver con la realidad. Además, tener la certeza que puedes seguir haciendo tu vida con normalidad.

Técnicas para alejar los pensamientos negativos

Una de las cosas que podemos hacer es cambiar nuestro diálogo interno, ese discurso que mantienes contigo mismo/a cuando aparecen los pensamientos negativos, y no dejarlos avanzar y alimentarlos pensando en todas las posibles desgracias que pueden ocurrir en un futuro.

También puedes poner en práctica otras técnicas:

Comprobar los hechos, no asumir su veracidad sino más bien comprobar la exactitud de los hechos, fijándonos en lo objetivo. Al modificar tu dialogo interno y comprobar si el pensamiento que te lleva a un ataque de ansiedad: 

  • ¿Por qué me va a ocurrir hoy?
  • Existe algún peligro real
  • Aunque me cause ansiedad no va a paralizar e impedir que me limite en mi día a día, no va a ocurrir nada malo de lo que estoy pensando

El método del doble nivel de exigencia/cambio de perspectiva, esto lo puedes hacer, cuando surge un pensamiento negativo, piensa en que le dirías a una amigo si tuviera un problema similar, y podemos ver que somos mucho más exigentes con nosotros mismos que con los demás. Esto ocurre porque son completamente irrealistas y no ayudarán a nuestro amigo o amiga a prosperar. Por ello, compórtate contigo mismo con la misma compasión que con tu mejor amigo, con palabras en positivo, darte aliento.

Imaginar cosas positivas, sustituirlas por esas fantasías que generan ansiedad, por imágenes placidas y tranquilizadoras, por ejemplo, bañándote en la playa o paseando por un sitio que te gusta mientras te transmites mensajes para tranquilizarte y de confianza.

Mantener los pensamientos positivos

La actitud positiva y el pensamiento positivo nos ayuda al momento de superar situaciones difíciles, con el convencimiento que nada es imposible y que tenemos la capacidad de solucionarlo. Esto además de ayudarnos a mantener nuestro estado de ánimo más elevado, ante cualquier situación que se nos presente, manteniendo siempre una perspectiva positiva que nos lleve a ser personas optimistas, generando solamente pensamientos positivos.

La positividad en nuestros pensamientos surge desde la autoconfianza y la credibilidad que uno tenga sobre uno mismo, y ser optimistas ante cualquier situación, con el convencimiento que con el trabajo y esfuerzo no hay imposibles, además, te acercarán a la consecución de tus objetivos, al estar convencidos de que algo es posible, trabajas para que se haga realidad.

Los seres humanos vemos el mundo como somos, y no como realmente es, lo vemos a través de nuestra percepción que tenemos de él. La realidad que comprendemos es el conjunto de una serie de eventos que se forman en nuestros pensamientos, dotando de significado a los que nos ocurre y le otorgan una polaridad positiva o negativa.

De la misma manera que nos motiva a la consecución de nuestras metas, los pensamientos positivos también definen nuestro estado de ánimo, sin condicionarnos a lo que este ocurriendo alrededor. Las personas felices son los que deciden serlo en cada momento de sus vidas.

Mantener el optimismo también ayudan a mantenernos en bienestar, y con buena salud, además de ser clave para el manejo eficaz del estrés. 

El pensamiento positivo no se trata de evadir la realidad que tenemos en frente, sino por el contrario, enfrentar circunstancias desagradables o difíciles de manera positiva y productividad, sosteniendo que siempre va a pasar lo mejor en cada situación.

Por ello es importante mantener los pensamientos positivos como hábitos, y que tengan más fuerza que los pensamientos negativos, el cerebro es un órgano flexible que podemos cambiar la forma en que la mente se enfrenta a situaciones difíciles, solo necesitamos poner de nuestro esfuerzo con constancia, entendiendo que podemos obtener beneficios incalculables.

  • Mejorar la salud
  • Reducir los niveles de estrés
  • Facilitar la consecución de tus metas

Para mantener los pensamientos positivos entrena tu mente haciendo:

  • Cambia el lenguaje, reduciendo todas las expresiones que aporten una condición y llamen a la duda e inseguridad, y reemplazarlas por aquellas que indiquen una acción. También, mantén un dialogo positivo contigo mismo.
  • Enfócate en el presente, y no adelantarse a los acontecimientos y al futuro
  • Realiza una actividad física y mantén un estilo de vida saludable
  • Cultiva la resiliencia, desarrolla la capacidad de sobreponerte a las dificultades en lugar de repetir frases que te victimicen, aprender de las situaciones
  • Evita la gente tóxica, que no contagies de su actitud, rodearte de gente optimista, alegre y con historias interesantes y cultivadoras que te hagan sentir bien

Practicar el pensamiento positivo es un trabajo de todos los días, y lo podemos hacer manteniendo a raya el diálogo interno, evaluando cuales son esos pensamientos útiles que te pueden llevar a la felicidad. También el optimismo se puede mantener haciendo cosas positivas, pertenecer a un voluntariado, sentirse útil.

En la Fundación Alma Amiga y sus grandes colaboradores como Enrique Alberto Romero Domínguez, practican el pensamiento positivo llevándolo a la acción, mostrando la caridad al prójimo, y llevando herramientas a la población infantil vulnerable para cultivar en ellos el autodescubrimiento, y a través del acompañamiento, entrenándolos a mantener pensamientos positivos que los ayuden a enfrentar la vida con optimismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

6 + diecinueve =