[1] ¿Qué es la empatía y cómo desarrollarla?

La empatía es la capacidad que tiene cada una de las personas para ponerse en el lugar de otras, de esta manera comprender tanto su situación como sus sentimientos, y podemos desarrollarlafomentarla para ser una persona empática y brindar una mano amiga al que lo necesita.

¿Qué es la empatía?

Según la RAE, la empatía es el sentimiento o la capacidad de identificación con alguien y compartir sus sentimientos. También es conocido como uno de los requisitos de la inteligencia emocional y se asocia con la comprensión, apoyo y la escucha activa.

El termino deriva de la palabra griega, que significa experimentar activamente la forma en que otra persona vive una experiencia, y no fue introducido hasta finales del siglo XIX por Robert Vischer, cuando se hablaba de “sentir dentro”.

La persona con empatía es capaz de entender la situación emocional de la otra persona de forma inmediata, viéndolo desde su marco de referencia interna, tolerando la ansiedad y con una gran apertura para conocer la experiencia de la otra persona.

Cuando dos personas interactúan nace la empatía, donde se dan procesos afectivos y cognitivos que influyen de forma recíproca, donde se da una comprensión de los sentimientos reales o pensamientos de la otra persona.

La empatía además es un requisito para la compasión y de esta manera poder saber como podemos poner fin a su sufrimiento, de la mejor manera posible. Se conoce a una persona empática cuando muestra:

  • Sensibilidad y sentir lo que otros sienten, entienden sus sentimientos.
  • Les gusta escuchar, lo hacen de una manera activa, no se limitan a oír lo que la gente dice, sino también se concentran en lo que la otra persona les está diciendo, analizando de porque las personas se sienten como se sienten, legitimándolo y dan respuestas acordes a ellos.
  • No son extremistas, entienden que puede haber una bonita gama de grises, en el medio, cuando les surge un conflicto no se posiciona fácilmente, intenta buscar esas respuestas intermedias.
  • Son respetuosos y tolerantes, en sus decisiones aunque no compartan las mismas opiniones o formas de enfrentar situaciones.
  • Entienden la comunicación no verbal, son atentos a los gestos, miradas, inflexiones y tonos a la voz, con lo que consiguen entender el mensaje verbal, sino además extraer el mensaje emocional que el lenguaje no verbal contiene.
  • Creen en la bondad de las personas. Se asume la presunción que todas las personas son buenas hasta que demuestre lo contrario, Creen que la gente es buena por naturaleza.
  • Pueden tener un estilo de comunicación pasivo, puede dejar de lado sus propios intereses y derechos.
  • Hablan con cuidado, miden siempre sus palabras, tienen cuidado y expresan con tacto para generar el menor impacto negativo en el otro, porque saben que según como se digan las cosas puede causar un daño.
  • Entienden que cada persona es diferente, y que tienen sus propias necesidades, saben como tratar a cada persona acorde a sus circunstancias.

Ser una persona empática tiene muchos beneficios, además de sentirte bien contigo mismo, te ayuda en:

  • Resolución de problemas
  • Desarrollar habilidades sociales
  • Ayuda a tener respeto por el resto de las personas
  • Ayuda a conectar mejor con otras personas
  • Sube la autoestima propia
  • Nos hace ser personas respetables
  • Ayuda a ser justos
  • Ayuda a no juzgar a otros
  • Fomenta el desarrollo emocional
  • Contribuye a la inteligencia emocional, entre otros

De esta forma se evidencia que la empatía es un ideal capaz de generar un cambio social sustancial y una transformación en nuestras vidas. En sí mismo, fomentar la empatía puede causar una revolución en las relaciones humanas.

Desarrollar la empatía

Esta cualidad puede ser considerada en algunas ocasiones como una competencia personal y comunicativa que permite entrar en sintonía con quien se relaciona. Como herramienta de comunicación, es posible captar lo que la otra persona dice o incluso muestra de forma no verbal, creando un vínculo estrecho entre los que hablan.

Sin embargo, en algunas ocasiones puede confundirse con la asertividad, que tiene marcadas diferencias, porque a al contrario que la empatía, la asertividad más que establecer un vínculo con la otra persona, va dirigida a dar a conocer nuestra propia opinión, enfocándose en nosotros mismos más que lo que piensan y sienten los demás.

La importancia de ser una persona empática radica en crear lazos estrechos únicos con otras personas, que implica la confluencia de diferentes aspectos del desarrollo cognitivo, afectivo y conductual, lo que es lo mismo decir, que es el resultado de un proceso de aprendizaje, de experiencias de socialización y de interacción social.

El desarrollo de la empatía ocurre cuando:

  • El niño aprende a diferenciarse de los demás, que madura paralelamente con el desarrollo del cerebro.
  • Se considera que los niños desde su primer año de vida, son conscientes que otros tienen sentimientos como los suyos.
  • Cuando cumplen los dos años aprende que el dolor de los demás es similar al suyo, y al mismo tiempo puede ser distinto.
  • A los 8 años empieza una fase del desarrollo cognitivo importante para la empatía, se desarrollan habilidades cognitivas como la comprensión de una forma más profunda de las condiciones de vida de los demás.
  • En la fase de preadolescencia y la adolescencia, los patrones empáticos se consolidan más y estarán presentes durante toda la vida, y se puede ver que tipo de persona compasiva se convertirá el niño.

La intervención de los padres en cada uno de estos procesos es esencial para moldear la capacidad del niño en dar y recibir empatía, junto a los educadores son los que transmiten los elementos fundamentales de la empatía.

Sin embargo, en la preadolescencia y adolescencia, aparecen más factores de influencia como, los amigos, los libros, maestros, televisión y actualmente el Internet junto a las redes sociales, que dejan huella sobre cómo, por qué y cuando deben actuar y expresarse con empatía.

Ahora bien, para desarrollar la empatía, se pueden cultivar seis hábitos, que no son más que una serie de actitudes y prácticas cotidianas que encienden el circuito empático en su cerebro, para comprender la visión de los demás con respecto al mundo en general. Estas actividades pueden ser:

  • Activar nuestro cerebro empático, cambiando nuestra visión, partiendo del reconocimiento que la empatía es la base de la naturaleza humana y por ello debemos desarrollarla.
  • Haced el esfuerzo de ponernos en los zapatos de los demás, incluso de aquellos que no nos gusta, poniendo en práctica nuestra imaginación partiendo del reconocimiento de su humanidad, individualidad y perspectivas.
  • Buscar aventuras esperanzadoras, explorando otras culturas y formas de vida diferentes a la nuestra, a través de la inmersión directa, realizando viajes empáticos y cooperación social.
  • Practicar el arte de la conversación, hablar con extraños y escuchar de forma profunda al otro, dejando de lado nuestras máscaras emocionales.
  • Viajar en la silla, apoyados con el arte, la literatura, películas y redes sociales.
  • Inspira a una revolución, generando empatía a gran escala para producir un cambio social y ampliar nuestras habilidades empáticas, hasta implicar al mundo natural.

Gracias al apoyo de los voluntarios, embajadores y grandes colaboradores como Enrique Alberto Romero Domínguez, la Fundación Alma Amiga cumple con los objetivos de brindar a los niños, niñas y adolescentes apoyo en su formación para la vida, herramientas para que a través de su autoconocimiento pueda alcanzar su autonomía, comprendiendo el desarrollo de las cualidades y actitudes necesarias para aumentar la autoconfianza en esta población que se encuentra en estado vulnerable, y ayudarlos a mejorar sus condiciones de vida, y desarrollar su empatía para ser en un futuro promotores de bienestar en sus comunidades.

Abrazo al seminario.

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