Hacia la inclusión educativa

El derecho a la educación es obligatorio, incluso las oportunidades de alcanzar nuestra felicidad y la de las personas que nos rodean aumentan, además, es reconocido y consagrado como un derecho fundamental de todo ser humano, sin importar raza, credo, edad, sexo, condición social o nivel intelectual, que está integrado en las convencionestratados internacionales, como también en algunas Cartas Fundamentales de naciones, como parte de los derechos humanos. Nuestras sociedades deben apuntar a una educación de valores para lograr un mundo mejor, y se desarrolle y ejecute tomando en cuenta la incluso de todas las personas.

¿Qué es la inclusión educativa?

Según la Unesco, se trata del proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de los y las estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades y así reduciendo la exclusión en la educación.

Para la organización internacional, garantizar la igualdad de oportunidades para todos en materia de educación sigue siendo un desafío a escala mundial. Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el número 4 es acerca de la educación que junto al Marco de Acción Educación 2030, hace hincapié en que la inclusión y la igualdad son los cimientos de una enseñanza de calidad.

Foto cortesía Unicef Facebook 

Desde el año 1960, se han realizado Convenciones como la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza, junto a otros tratados en materia de derechos humanos que prohíben toda forma de exclusión o de restricción de las oportunidades en el ámbito educativo, fundada en las diferencias socialmente aceptadas o percibidas, tales como:

  • Sexo
  • Origen étnico o social
  • Idioma
  • Religión
  • Nacionalidad
  • Posición económica
  • Aptitudes

La Unesco fomenta sistemas educativos inclusivos que eliminan obstáculos a la participación y el rendimiento de todos los que reciben educación, y además toman en cuenta la diversidad de sus necesidades, capacidades y particularidades, eliminando todas las formas de discriminación en el ámbito del aprendizaje.

Es importante entender, que para la ejecución o desarrollo de políticas educativas, hay que tener en cuenta que cada niño y niña tienen sus propios intereses, unas capacidades y una personalidad definidas; lo que se traduce quen poseen necesidades de aprendizaje diferentes.

La inclusión va más allá de la integración

Es habitual encontrar artículos, entrevistas o incluso conferencias que emplean indistintamente los términos  inclusión e integración. Sin embargo, son conceptos diferentes, aunque próximos que conviene tener claros para no incurrir en errores y confusiones.

Lo que comparten ambas maneras de afrontar la educación es el objetivo de superar la exclusión, como primer paso que debe superar cualquier institución educativa y cualquier gobierno, que ponga todo su empeño en impartir en una educación de calidad para todos y todas.

Al momento de haber conseguido la integración educativa, se debe comenzar a trabajar por la inclusión, entendiendo que la inclusión educativa:

  • Se desarrolla con políticas de educación general, no en centros de educación especial
  • Trabaja con las capacidades del alumnado en vez de basarse en la discapacidad o en el diagnóstico médico
  • Necesita de cambios radicales en el sistema educativo, no solo cambios superficiales que permitan una integración
  • Los principios que la rigen son la equidad, cooperación y solidaridad, la integración se basa en la igualdad y la competición
  • Tiene en cuenta a todo al grupo, mientras la integración se enfoca en cada alumna y alumno
  • Reconoce y acepta a cada persona como es, y por tanto no le impone un modo de ser ni de pensar que podríamos llamar normalizado. Cada persona se desarrolla según sus capacidades y su personalidad.
  • Busca ofrecer lo que cada persona necesita, para alcanzar a disfrutar de los mismos derechos que el resto de las personas, mientras que la integración ofrece a todas las personas lo mismo.
  • Las diferencias de las personas son una oportunidad de enriquecimiento, mientras que la integración busca, si es posible corregir esas diferencias
  • Su objetivo es eliminar las barreras que se enfrentan los niños y niñas para acceder a las aulas con la misma facilidad que sus compañeros y compañeras sin la necesidad de una adaptación o cambio en el alumno o alumna.
  • Acepta las limitaciones de cada persona, sin esconderlas ni disfrazarlas. Esas limitaciones están ahí y no se pueden ni si deben ignorar.

Una verdadera inclusión en la educación, significa que no existen requisitos de entrada, de modo que todas las niñas y niños de una comunidad puedan aprender a la vez. De esta forma, se consigue plenamente que todo el alumnado pueda conseguir:

El derecho a la educación

A la igualdad de oportunidades

A la participación

Cómo poner en práctica la inclusión

  • El alumno o alumna debe tener un nivel académico acorde con el curso en el que vaya a ingresar
  • Tiene que tener un respaldo de apoyo estratégico desde la dirección del centro, e impulsado por el profesorado
  • Hay una serie de actitudes que nunca pueden faltar en el profesorado de la una escuela que trabaja hacia la inclusión, estos son el afecto, la paciencia y respeto
  • El profesor y profesora debe tener una formación y aptitudes que les permita manejar las dificultades y problemas que puedan aparecer entre el alumnado
  • Cada profesor y profesora debe conocer las patologías de sus alumnos y alumnas, para poder resolver los problemas relacionados con sus necesidades específicas.
  • Se realizará un seguimiento continuo del alumnado para valorar los logros y sobre todo detectar las dificultades y así poder ayudar a superarlas.
  • Contar con un equipo multidisciplinario de profesionales para que ayuden a llevar a cabo el proyecto,
  • Los padres y madres de los alumnos y alumnas deben involucrarse en el proyecto para que tenga éxito
  • Promover actividades enfocadas hacia: respeto a la diferencia, igualdad de derechos y oportunidades
  • Favorecer la convivencia y el diálogo
  • Conocer y estudiar a las culturas minoritarias

Para lograr una educación inclusiva, hay que poner en práctica, estrategias, actividades y acciones concretas, hacia la teoría que se propone, como por ejemplo:

Dificultad de atención. Algunos niños y niñas pueden presentar un déficit de atención, por distintas causas, lo que produce una dificultad añadida en el seguimiento de la clase. El profesor o la profesora pueden resolver esta circunstancia sentándose a su lado. Paulatinamente, él o la docente se irá alejando del alumno o alumna, ayudando a otros, para aumentar su autonomía de forma progresiva.

Dificultades para socializar. Algunos niños y niñas presentan dificultades para relacionarse con el resto del alumnado o para intervenir en público, ya sea por simple timidez o por problemas psicomotores que dificulten su capacidad de comunicación. Se puede resolver esto con actividades en grupos heterogéneos y cooperativos, donde todos los miembros deban aportar e intervenir en la medida de sus posibilidades. Puede ser una buena idea realizar estas actividades entre varias clases a la vez, con la supervisión de varios profesores y profesoras. Es conveniente animar a participar a esos niños y niñas con dificultades para socializar y generar un clima de absoluto respeto y apoyo por parte del resto.

Falta de interés. Se puede organizar una votación en clase para elegir la siguiente tarea entre una lista que habrán elaborado los propios niños y niñas. Todo el alumnado participa, y, al ser una tarea elegida entre todos y todas, mostrarán más interés a la hora de realizarla.

Llevar a cabo la inclusión dentro de la escuelas depende de tener una férrea voluntad de llevar a cabo el proyecto y conseguir la efectiva participación de cada miembro del grupo, incluidos los padres y los organismos oficiales encargados de garantizar la educación.

Por lo demás, una vez sentadas las bases de un proyecto educativo inclusivo, los resultados se percibirán desde el primer momento y se reflejarán en todas las personas participantes, manteniéndose en el futuro de esa comunidad que se está creando, donde destaca lo justo, la libertad y equidad para todos y todas.

Foto cortesía Unicef Facebook 

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