Proyectos Humanísticos

¿Cuál es la importancia de la adolescencia en el desarrollo humano?

El concepto de la adolescencia suele definirse como la etapa de transición de niñez a la adultez, donde ocurren una serie de cambios y transformaciones que permiten el enriquecimiento personal y progresivo con la sociedad, como también es la mejor etapa para el desarrollo de su propio talento, lo que debería ser el gran objetivo educativo, ante los retos actuales que enfrentan este sector poblacional con problemáticas específicas.

El adolescente y su transformación

Durante la adolescencia comienzan unos cambios biológicos, hormonales y físicos que tienen lugar en la pubertad, y finaliza alrededor de los 20 años, cuando ha alcanzado un rol más estable e independiente en la sociedad que pertenece, lo que desprende, una transformación que inicia a niveles físicos, culminando con el desarrollo de factores culturales y sociales.

Los cambios en esta etapa son decisivos, se ha descubierto que muchas de las conductas típicas de la adolescencia (impulsividad, inestabilidad emocional, temeridad, etc.) pueden ser explicadas por las modificaciones en la estructura del cerebro. Además de ocurrir el reforzamiento de algunos procesos neuronales y la desaparición de otras conexiones, que permiten al cerebro procesar la información de una forma mucho más potente y eficaz, en el momento cuando el adolescente comienza a tener un control interno, y donde pasa:

De la disciplina a la autodisciplina

De la obediencia a la responsabilidad

De someterse a las decisiones ajenas a tomar las propias decisiones

En cuanto a su entorno, inicia la educación secundaria y toman un poco más de control sobre su itinerario, además de enfrentarse a muchos cambios de su entorno, y hacer nuevos amigos. Con la familia, comienza a tener un rol más activo.

Ante estos cambios el adolescente debe tomar decisiones y llevarlas a cabo de forma consciente y responsable, marcando el mejor tiempo para desarrollar habilidades ejecutivas que deberían enseñarse de forma específica durante la adolescencia, cómo:

  • Marcarse metas
  • Planificar y coordinar los pasos para realizarlas
  • Prestar atención
  • Gestionar los pensamientos y las emociones 

Desarrollar este conocimiento contribuye a construir su identidad, y permite orquestar su comportamiento de manera consciente y se puede aprender.

Retos de los jóvenes de hoy

Hoy en día, los jóvenes deben aprender a enfrentar toda situación que vulnera su autoestima o que obstaculiza su satisfacción de normas y expectativas sociales, afectan a nivel interno y sus relaciones con el entorno.

En Latinoamérica el grueso de la población es representada por los jóvenes, y se enfrentan a grandes desafíos, como también entienden que la solución de sus problemas, están en segundo plano ante la problemática general social. Lo que lleva a un replanteamiento de la crisis que rodean a la juventud, hacia el entendimiento de como los problemas de la sociedad impactan en su bienestar y restringen su desarrollo, verlos como actores y participantes, con una necesidad real de actuar y decidir.

Una posibilidad de lograr mayor actuación y decisión social para y desde los jóvenes puede ser el desarrollo de un empoderamiento, que les permita adquirir y ejercer poder político, capacitarlos para adquirir facultades, habilitarlos y autorizarlos, para adquirir dominio y control de sus vidas. Adquirir conocimiento y control de la realidad, así como un proceso de acción, en la misma que la persona realiza constantemente por participar activamente en la creación, conformación y transformación de las condiciones que afectan su propia vida. 

Para ello, la sociedad debe ver más allá de su comportamiento y entender que los define y facilitar las condiciones o programaciones para favorecer la construcción de capacidades que incluyan la percepción del control personal, promoviendo una actitud proactiva ante la vida y una comprensión crítica del entorno sociopolítico.

Igualmente, la colectividad también puede promover el empoderamiento, desarrollando procesos que:

  • Aumenten la competencia de quienes lo integren
  • Brinden el apoyo necesario para operar el cambio
  • Mejorar el ambiente colectivo
  • Fortalecer los vínculos que mejoran o mantienen la calidad de la vida

Para impulsar el empoderamiento de los jóvenes se recomienda, fomentar el desarrollo a grandes rasgos:

  • Fomentar el desarrollo de habilidades cognitivas, como conocimientos cívicos, análisis de los acontecimientos y agentes causales.
  • Fomentar destrezas de interacción, como organización, liderazgo, toma de decisiones, resolución de problemas, negociación y expresión, dirigido a la ofrecer auténticas contribuciones a la comunidad.
  • Identificación con la comunidad
  • Brindar herramientas para desarrollar la autoeficacia y motivación de control.
  • Promover valores como la tolerancia, confianza y respeto al otro.
  • Ofrecer un entorno acogedor y seguro que brinde oportunidades para estimular la creatividad y la expresión.
  • Compartir la cuota de poder con los adultos, que reduzca el dominio y la alineación.

La Fundación Alma Amiga brinda a los jóvenes herramientas para su autodescubrimiento y el desarrollo de sus talentos, en esta etapa de crecimiento tan importante para su desarrollo que marcará el resto de sus vidas, con el acompañamiento de los voluntarios, embajadores y colaboradores como Enrique Alberto Romero Domínguez, para ayudarlos a construir una mejor vida, porque Somo Alma Amiga, Somos Amor Incondicional.

Fundación Alma Amiga prensa 

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