19 de marzo: Día de San José padre y custodio de la Sagrada Familia

El 19 de marzo de cada año se celebra el Día de San José. En 1847 fue nombrado San José Obrero como Patrono de la Iglesia Universal, por el Papa Pío IX, como modelo de padre y esposo custodio de la Sagrada Familia, con Jesús Niño y María Madre de Dios.

San José padre y patrono de los obreros

Por ser maestro de un oficio, a José carpintero se le venera como patrón de los carpinteros y trabajadores en general, además es el día de celebración onomástica para todos aquellos que llevan por nombre “José”, “Josefa” o “Josefina”.

San José es conocido como “el Santo del Silencio” ya que no se le conocen palabras en las Escrituras, sólo actos de fe, amor y protección a la Sagrada Familia como un escogido de Dios.

En Venezuela, el 19 de marzo cuenta con una gran fiesta en Elorza, estado Apure, como parte de las Fiestas Patronales en honor a San José; incluso, es muy conocido el pasaje de una canción tradicional que recuerda:

Un 19 de marzo /

para un baile me invitaron /

a la población de Elorza /

a sus fiestas patronales”.

Además, se celebra el Día de San José en otras localidades de nuestro país, como lo es la ciudad de Maracay en la que se lleva a cabo la Feria de San José, en la Catedral –consagrada a José de Nazaret– se efectúa la gran misa rociera de San José, entre otras actividades.

San José inspiración para los trabajadores

La tradición en el culto a San José tardó en tomar fuerza dentro del mundo cristiano, a pesar de ser el padre elegido para Jesús. En 1955 por el Papa Venerable Pío XII, ante un grupo de obreros reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, quien pidió que,

El humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias”.

Pío XII quiso también que el Santo Custodio de la Sagrada Familia, “sea para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo”.

Por su parte, San Juan Pablo II, en su encíclica a los trabajadores “Laborem exercens”, destacó  la importancia de San José para comprender y vivir la santificación en el trabajo, o, lo que es lo mismo, cómo podemos ser santos y felices a través del trabajo que nos toque desempeñar.

San José es modelo e inspiración para todo ser humano que quiere asumir el recto sentido del trabajo, que debe ser siempre una actividad auténticamente humana, y brinde realización y satisfacción al corazón de quien los desarrolla y no sea solo medio para producir “cosas”.

Como San José, cada persona que trabaja debe mirar al Cielo y trascender lo puramente material, que siendo importante no agota su sentido. San José, obrero y trabajador, es poderoso intercesor frente a la injusticia, ayuda para que no nos falte lo necesario y asistencia para el que busca trabajo.

San José Custodio de la familia

Las primeras manifestaciones de que se conoce de esta devoción, se registra desde el año 1200. Según las escrituras, a San José en vida se le fue encomendado ser el padre natural de Jesús (quien fue engendrado en el vientre virginal de María por obra y gracia del Espíritu Santo y es Hijo de Dios), pero José lo adoptó y Jesús lo reconoció a él como un buen padre.

En la Biblia, las principales y únicas fuentes de información sobre la vida de San José son en los primeros capítulos del evangelio de Mateo y de Lucas:

  • SanMateo (1:16) llama a San José el hijo de Jacob.
  • San Lucas (3:23), su padre era Heli.

Probablemente nació en Belén, la ciudad de David del que era descendiente.

Pero al comienzo de la historia de los Evangelios (poco antes de la Anunciación), San José vivía en Nazaret, y según San Mateo 13:55 y Marcos 6:3, era un carpintero. San Justino lo confirma y la tradición ha aceptado esta interpretación, quien hablando de la vida de trabajo de Jesús, aseguró que construía arados y yugos.

Inicio de una devoción

El origen de esta celebración se le adjudica a los padres Carmelitas, quienes fueron los primeros en trasladar su culto desde Oriente hasta Occidente y tras su aparición en el calendario Dominico fue ganando cada vez más fuerza.

Las primeras referencias a su culto aparecen en el año 1129 donde se encuentra una Iglesia dedicada a su nombre en Boloña. Desde entonces, todos los 19 de marzo se celebran las fiestas en honor a San José, también llamado por los devotos como el “santo del silencio”, pues no se conoce palabras expresadas por él.

En algunos países, en el Día de San José, también se celebra el Día del Padre, por el carácter de buen pastor y de buen padre que se le da a este santo.

Fue el santo que más cerca estuvo de Jesús y de la virgen María, como esposo y padre; se le reconoce como un hombre humilde, fuerte y trabajador, la Biblia lo describe de la siguiente manera: «José entendió esta misión y articuló el propósito de su vida acorde con la intención de Dios: salvar la vida de mucha gente», (Génesis 50:20).

El Papa Francisco decretó el 2021 como el año de San José, como una invitación a los fieles a fijarse de manera especial en la vida de este santo al que define como «el hombre que sabe acompañar en silencio» y «el hombre de los sueños», como también el que cuida de su familia.

La Biblia asegura que José era artesano, y su especialidad fue la carpintería. Por esta razón los católicos de ambos oficios se celebran cada 19 de marzo, pues asumen a San José como su patrono.

En el calendario litúrgico, San José tiene dos celebraciones al año:

  • La solemnidad de San José se celebra el 19 de marzo.
  • El 1 de mayo el Día de San José Obrero (Día Internacional del Trabajo).

La Fundación Alma Amiga celebra el día solemnidad de San José, ejemplo de protección y valentía como custodio de la Sagrada Familia, para lograr la salvación de todos los hijos de Dios, e invita a recordar sus actos de fe, ayudando al prójimo, de la mejor forma que lo podamos apoyar, y crear bienestar hacia una mejor calidad de vida. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

diecinueve − 14 =